El mármol y el travertino son piedras naturales preciosas pero más porosas y blandas que otros materiales. Con unos hábitos sencillos se mantienen bonitas durante años.
Limpieza diaria
- Agua templada con jabón neutro y un paño suave.
- Seca la superficie para evitar marcas de cal.
- Evita estropajos abrasivos, lejía, amoniaco y limpiadores ácidos o antical.
Cuidado con los ácidos
Limón, vinagre, vino o tomate pueden dejar marcas mate si se quedan en la superficie. Límpialos en cuanto caigan y usa tablas de cortar y salvamanteles.
Sellado
Un sellador específico para piedra natural reduce la absorción de manchas. Su frecuencia depende del uso y del producto; una prueba sencilla es echar unas gotas de agua: si la piedra la absorbe rápido, toca volver a sellar.
¿Prefieres algo con menos mantenimiento?
Si te gusta el aspecto del mármol pero buscas algo más resistente, existen porcelánicos y sinterizados con dibujos de mármol y travertino que no necesitan sellado.



